martes, 6 de enero de 2009

Brevísimo ensayo sobre el discurso histórico de la conquista.


tal trabajo, no editado, lo entregué ya hace tiempo.


pero aún creo que cumple los requisitos como para ser presentado, mientras hacemos algo más, que podamos mostrarles.


esperamos sus comentarios.


Irving.








FLORESCANO, Enrique.
Memoria Mexicana.

Ensayo breve sobre el Discurso histórico de la Conquista.
Recompensa, o Misión de Dios. Cómo encontrar el verdadero significado, adquirido por los Conquistadores, en el arribo a tierras Americanas, cuando repercutió de manera diferente, a los distintos grupos tripulantes de la Conquista.
Primero. El interés inicial de la conquista, fue, claro, la apropiación física del territorio. Y con ello la introducción de nuevos conceptos, conceptos que marginaron al indígena y a la división establecida por el mismo. Los autores de Tratados Naturales, Los mismos, Cortés y Colón, Martín Fernández de Enciso (suma de geografía, 1519), Fernández de Oviedo (Sumario de La Natural Historia de Las Indias, 1526), cronistas designados por la Corona; que manejaron este interés geográfico, buscaron describir el paisaje haciendo un cálculo, de los recursos y en sí, el desarrollo económico. Todo en forma de inventario. Con lo que lograron el cometido de la conquista material. Una vez apropiada la tierra, se abre el paso a la conquista Espiritual.
Una vez ocurrido el enfrentamiento de los individuos, en el cual los Conquistadores vencen sometiendo la memoria Indígena a la desaparición, y con base en la Concepción Histórica Judeo-Cristiana, el conquistador introduce una nueva forma, de registrar el Pasado y de comprender el tiempo. El suceder cíclico prehispánico es eliminado, y el suplente es el del vencedor. ‘‘Desde los días iniciales de la Conquista los indios vivían y morían en el escenario Americano sin que sus actos parecieran tener efectos trascendentes en el acontecer histórico, sólo cobraba vida cuando es reflejo, espejo o testimonio de la acción de sus conquistadores. Yace vencido y carece de palabra verdadera en la historia de los vencedores’’.1
Esta concepción a la que me refiero consiste en el sentido de la Historia, en el que Dios es el dirigente del rumbo histórico, mezclado con ideas escatológicas, milenaristas y providencialistas, que sugieren opciones de procesos históricos. En el caso escatológico, es el de un fin, fin del mundo, fin de la vida o fin de la felicidad. Pero sobre esto existen distintas interpretaciones.
Otra concepción es la que revisó Arnaldo Momigliano, la concepción teológica de la historia, donde se sugiere, que el tiempo es un proceso lineal no detenible hasta la salvación de la humanidad, y siempre existe la intervención, en el mundo, por parte de su creador. Esta forma de entender la historia nos lleva a otra de carácter llamado Mesiánico, en el cual la humanidad espera a un Mesías, que no es otra cosa que un hombre totalmente descendiente y elegido de Dios, que viene a la tierra con el fin divino de salvar a sus habitantes. El principal distribuidor de esta explicación fue Marcos Apóstol junto a otros del mismo pensamiento como Juan.
Sin embargo, y cumpliendo a las cuestiones sobre las incongruencias ocurridas, éste Orden supo como responder diciendo que hay acontecimientos inesperados, pero que son cambios repentinos para controlar y ordenar las acciones de los humanos y no dejar que estos queden fuera de aquella promesa de salvación. Esto fue argumentado entre otros puntos por San Agustín en el siglo V, con La Ciudad de Dios. Para después completar Joaquín de Fiore, que la salvación profética consiste en un reino milenario. Tercera era donde los humanos, principalmente pobres y religiosos, gozarían de alegría total.
Dada ya la amalgama cultural, e instaurados los conquistadores en tierras Americanas se procedió a instruir en todos los aspectos al indígena, sobre esta manera de registrar los hechos y claro a introducir la Religión Católica estas crónicas corrieron de manera principal por cuenta de José de Acosta, Jerónimo de Mendieta, Juan López de Palacios Rubio, Fray Bernardo de Mesa y Juan Ginés de Sepúlveda, todos ellos autores de la transmisión histórica en las indias. Con lo que caemos a que los indígenas se mantuvieron inmersos en una catequización intensa, con que estos autores justificaron las acciones violentas que se realizaron por parte del dominio.
Como no es sino hasta mediados del s. XVI que los españoles se interesan de modo completo por la historia de las culturas, ya dominadas. se tardaron los informes y relaciones acerca de ello quizá sólo Cortés y Bernal Díaz del Castillo trabajaron bien estos temas, como ‘’literatura realista’’ antes que otros.
Para el siglo XVII ya se podía hablar de una política indiana, donde se asumía ya un poder estable, tanto material, Interpretación que corrió por cuenta de Juan Solórzano Pineda, como espiritual de la cual, estuvo a cargo Bartolomé de las casas.
Al final el único errado fue Mendieta al decir: ‘’el nuevo mundo será el fin del mundo’’. Por lo demás finalmente nos conquistaron.

1 comentario:

Remigio dijo...

Brevisimo compendio que no especula sobre el caracter legitimador de la Conquista. Ni siquiera condensa el discurso del nacionalismo de Florescano. Hagamos entonces un revisionismo mas critico al respecto; un algo que genere polemica o motive opiniones y palabras mas certeras en este su nutrido espacio. pd...(q la gente hipocritamente visita...y ni lee...o quitenlo a la verga). att. Remy